Hasta ahora, he pasado el invierno con mi régimen de entrenamiento  intacto, y estoy orgullosa de mí por no dejar que las festividades o el mal clima me distraigan de mi rutina. Me he forzado a salir de mi cama caliente para ir al gimnasio y he aceptado que las caminatas, los entrenamientos divertidos al aire libre o las buenas carreras en mi vecindario no sean solo una opción.

Esta es la época del año en que estoy sobrellevando el clima frío y oscuro. Tengo la suerte de que la falta de nieve en Arizona incluso me permita ir al gimnasio, ¡pero ya es hora de algo diferente! Por eso, he reunido una lista de mis ejercicios favoritos para hacer en casa que te permitirán sacarle el jugo a tus entrenamientos sin enfrentarte a las frías temperaturas invernales.

Prueba estos 3 impresionantes entrenamientos en casa

1. Yoga

Es un error común pensar que el yoga es solo para estirarse o relajarse, pero muchas posturas pueden ser increíbles para el fortalecimiento de la parte central del cuerpo y para desarrollar la parte superior del cuerpo. Además, el yoga se puede hacer fácilmente en cualquier habitación de la casa, ¡todo lo que necesitas es un tapete!

2. Rutinas de peso corporal

Una vez que aprendas los movimientos de peso corporal, puedes hacer tus propias rutinas. Los movimientos comunes incluyen flexiones, zancadas, sentadillas, abdominales, burpees y planchas. Una vez que los hayas dominado, puedes mezclarlos probando diferentes formatos de entrenamiento en el lugar que desees:

  • Tabata. Realiza cada ejercicio durante 20 segundos seguidos de 10 segundos de descanso. No pares hasta que hayas completado ocho rondas para un total de cuatro minutos. Luego pasa al siguiente ejercicio.
  • EMOM, en un minuto por minuto. Prepara un circuito de ejercicios y determina cuántas repeticiones completarás de cada uno. Comienza el primer ejercicio al iniciar un minuto y luego descansa durante el tiempo que tengas hasta el siguiente minuto cuando debes iniciar el siguiente ejercicio.
  • AMRAP, tantas rondas/repeticiones como sea posible. Determina tu circuito de entrenamiento y haz tantas rondas como sea posible en un tiempo determinado.

3. Saltar la cuerda

Obviamente, este entrenamiento requiere algo de equipo, pero afortunadamente, las cuerdas para saltar son baratas, fáciles de encontrar y algo por lo que he estado agradecida. Son divertidas y quemas muchas calorías, así que prueba esta rutina de saltar la cuerda:

Realiza cada tipo de salto durante 60 segundos, uno tras otro. Descansa dos minutos y completa dos rondas más.

  • Salto hacia adelante. Este es solo tu salto básico.
  • De un lado a otro. Salta unos centímetros a tu izquierda mientras balanceas la cuerda, luego a tu derecha y logras el ritmo.
  • Salto hacia atrás. Mueve la cuerda hacia atrás para cada salto.
  • Salto solo con la pierna izquierda. Salta sobre tu pie izquierdo.
  • Salto solo con la pierna derecha. Salta sobre tu pie derecho.
  • Salto doble. Salta lo suficientemente alto como para que puedas pasar la cuerda debajo de tus pies dos veces en cada vuelta. (No te preocupes si fallas o si no puedes hacerlo continuamente durante 60 segundos, ¡es una tarea difícil!)

No importa dónde realices tu entrenamiento, sentirás que has tenido un logro cuando lo termines. Recuerda que siempre debes cuidar tu cuerpo con estiramientos y tomando productos para después del entrenamiento que favorecen el crecimiento muscular y la recuperación.†

¿Listo para aprovechar al máximo tus entrenamientos hasta que llegue la primavera? ¡Puedes hacerlo!

 

Debes consultar a tu médico u otro profesional de la salud antes de comenzar este o cualquier otro programa de acondicionamiento físico para determinar si es adecuado para ti. No inicies este programa de ejercicios si tu médico o proveedor de atención médica lo desaconseja. Si experimentas desmayos, mareos, dolor o dificultad para respirar en cualquier momento durante el ejercicio, debes detenerte de inmediato y buscar atención médica adecuada, si es necesario.

† Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Estos productos no pretenden diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad.