¿Alguna vez has estado más emocionado de ver a alguien abrir tu regalo que por abrir el tuyo? (Si no, probablemente deberías trabajar en eso). Hay una cierta satisfacción al ver a alguien beneficiarse de nuestras acciones. Resulta que el acto de dar podría ser un factor clave no solo para el bienestar del que recibe sino también para tu propia salud y felicidad como el que da.

Dar puede significar muchas cosas diferentes, ya sea brindar apoyo emocional o financiero a una persona o una causa, ofrecerse como voluntario o dar más de ti mismo en tus relaciones. La forma en que decidas contribuir no es importante, porque es la intención detrás de dar lo que hace la diferencia en tu propia felicidad. Tómalo de Winston Churchill quien dijo: “Nos ganamos la vida con lo que obtenemos. Hacemos una vida por lo que damos”.

Contribuir También es bueno para ti

La idea de que contribuir puede beneficiar el estado emocional de que da no es un concepto nuevo. Aristóteles identificó esta idea con su concepto de Eudaimonia: el estado eufórico de felicidad que alguien solo puede experimentar al llevar a cabo deberes morales. Pero, ¿qué pasa con los beneficios físicos de la contribución? La opinión contundente en la investigación y el testimonio modernos es que la contribución afecta, de hecho, el bienestar físico (y mental) de que da.

En un estudio reciente,* los investigadores sugieren que dar apoyo versus recibirlo beneficia más a tu cerebro. El estudio informó que el acto de dar activa diferentes partes de tu cerebro de distintas maneras: disminuye la actividad relacionada con el estrés en tu cerebro y aumenta la actividad relacionada con la recompensa. Esto significa que, además de la sensación cálida y confusa que se obtiene sirviendo a los demás, contribuir puede ayudarte a controlar el estrés y ofrecerte una sensación de compensación.

¿Quieres ver si es verdad? ¡Intenta ser voluntario! El voluntariado es una forma fantástica no solo de contribuir con algo, sino también obtener innumerables recompensas. La Clínica Mayo** sugiere que el voluntariado puede reducir la depresión, disminuir el estrés e incluso ¡ayudarte a vivir más tiempo! Esto podría deberse en parte a que muchas actividades de voluntariado requieren que seas más activo física y mentalmente. Pero, el voluntariado también expande tu red social y crea camaradería entre los donantes, que son factores que contribuyen a tu satisfacción general.

!Dona Hoy!

Si el tiempo no está de tu lado, considera hacer una donación monetaria a una causa valiosa cercana a tu corazón. ¿No estás seguro a cuál causa aportar tu dinero? En honor al Día Nacional de la Contribución, te invitamos a donar a la Fundación Legacy Isagenix, se centra en proporcionar una nutrición saludable para niños menos favorecidos, educar sobre bienestar para todos y ayudar a personas afectadas por desastres naturales. Cada aportación monetaria, sin importar cuán grande o pequeña sea, cuenta para tener un impacto positivo en los necesitados.
La contribución nos da un propósito, nos conecta con las personas que nos rodean y, en última instancia, nos da una idea subconsciente de que nuestra contribución algún día será retribuida.
Así que, sal, sé egoísta y contribuye como un jefe.

 

 

*Giving Versus Receiving Support. Psychosomatic Medicine, 78(4), 443-453. doi:10.1097/psy.0000000000000302

**Helping people, changing lives: The 6 health benefits of volunteering. (2017, May 18). Retrieved November 09, 2017, from https://mayoclinichealthsystem.org/hometown-health/speaking-of-health/helping-people-changing-lives-the-6-health-benefits-of-volunteering